El agua y la otitis: el gran enemigo del verano

A muchos perros les encanta nadar en la playa, ríos o piscinas durante el verano para refrescarse. Sin embargo, el agua que entra en sus oídos es la causa número uno de otitis externas en esta época del año.

La anatomía del conducto auditivo del perro, que tiene forma de "L", dificulta la salida del agua acumulada. La humedad atrapada, combinada con la temperatura corporal del animal, crea un "caldo de cultivo" perfectos para la proliferación descontrolada de hongos (levaduras como la Malassezia) y bacterias.

Cómo prevenir la otitis del nadador

  • Secado minucioso: Al terminar el día de baño, seca muy bien las orejas de tu perro utilizando una toalla limpia o gasas suaves alrededor de tu dedo. Presta especial atención a la base interna de la oreja.
  • Usa limpiadores óticos secantes: Existen soluciones auriculares formuladas específicamente para aplicar tras el baño que ayudan a evaporar el agua residual y reequilibrar el pH del oído.
  • Evita baños si tiene antecedentes: Si tu perro es propenso a las otitis, intenta que no sumerja la cabeza o utiliza protectores auditivos recomendados por tu veterinario.

Si notas que tu perro sacude la cabeza de lado a lado, se rasca insistentemente la oreja, tiene secreciones oscuras o mal olor, es momento de acudir a consulta. Las otitis de verano requieren antibióticos o antifúngicos específicos. El coste de consulta, citología y tratamiento suele ser de unos 150€. Con tu seguro Santévet, cubres estos imprevistos y tienes la tranquilidad de contar con reembolsos rápidos en 48 horas.